Evitar que las esquinas TPU se despeguen de la lámina PEI
Si tus fundas de móvil en TPU se despegan por las esquinas al imprimir sobre una lámina PEI texturizada, tranquilo: le pasa a casi todo el que trabaja con flexibles. Es de los fallos más típicos en impresión FDM con materiales elásticos. La parte buena es que casi siempre se arregla tocando tres variables (temperatura, adhesión y velocidad) sin gastar un euro en equipo nuevo. Vamos a ver qué provoca realmente el curling y qué soluciones funcionan de verdad, probadas mesa por mesa.
Por qué el TPU se curva en las esquinas
El TPU se contrae un poco al enfriarse, es su naturaleza. El problema aparece cuando esa contracción gana el pulso a la fuerza de agarre de la superficie: ahí es cuando las esquinas, que tienen menos masa y quedan más expuestas al flujo de aire, se levantan las primeras. Es física pura, no mala suerte.
En una lámina PEI texturizada esto se dispara por varios motivos:
- La textura, precisamente por ser textura, reduce el área de contacto real entre el plástico y la superficie. Menos contacto, menos agarre.
- El PEI pierde parte de su “mordida” en cuanto se ensucia con grasa de los dedos o restos de impresiones anteriores. Un PEI sucio es casi como imprimir sobre cristal.
- Las fundas suelen llevar geometría delgada en los bordes, así que se enfrían de forma desigual y eso las hace más propensas a curvarse justo ahí.
Soluciones que realmente funcionan
1. Ajusta la temperatura de la cama
- Sube la temperatura de cama entre 5 y 10 °C sobre lo que recomienda el fabricante del TPU. En la práctica, 50-60 °C suele ir bien sobre PEI.
- Evita corrientes de aire frío cerca de la cama. Si la impresora está en una habitación con ventana o corriente de aire acondicionado, una carcasa (aunque sea improvisada con cartón o metacrilato) marca una diferencia notable.
- Si usas ventilador de capa, bájalo al 30-40% durante las primeras 5-10 capas. Así evitas que las esquinas se enfríen antes que el resto de la pieza, que es justo lo que dispara el levantamiento.
2. Limpia la lámina PEI correctamente
- Lava la lámina con agua tibia y jabón de platos normal. Nada de abusar del alcohol isopropílico: a la larga reduce la adherencia en vez de mejorarla.
- Sécala del todo antes de imprimir. Un resto de humedad, o simplemente la grasa que dejan los dedos al manipularla, ya basta para bajar el agarre de forma notable.
- Si la textura está desgastada o pulida por el uso (pasa después de cientos de impresiones), lija suavemente con grano fino, 400-600, para devolverle algo de rugosidad.
3. Usa una capa de contacto adecuada
- Una capa muy fina de pegamento en barra (tipo glaseado, el típico de manualidades) aplicada solo en las esquinas de la funda suele ser suficiente para que no se despeguen, sin afectar al resto de la pieza.
- Otra opción, algo menos ortodoxa pero muy usada: laca para el pelo en capa fina. Funciona como refuerzo extra cuando la textura del PEI ya está gastada.
4. Ajusta el diseño y la orientación de impresión
- Añade un brim (borde de anclaje) de 3-5 mm alrededor de la funda. Ancla las esquinas antes de que tengan ocasión de curvarse.
- Redondea un poco las esquinas del modelo en tu software de diseño. Los ángulos muy agudos concentran tensión mecánica y son los primeros en despegarse; con un radio pequeño se reparte esa tensión.
- Baja la velocidad de la primera capa a 15-20 mm/s. Cuanto más tiempo esté el material fundido en contacto con la lámina, mejor se adhiere.
5. Revisa la altura de la primera capa
Si la primera capa queda demasiado alta, se generan huecos microscópicos que arruinan la adherencia aunque todo lo demás esté bien ajustado. Toca el flow o el offset del eje Z hasta que la primera capa quede ligeramente aplastada (el famoso squish). El objetivo es un contacto uniforme en toda la superficie, esquinas incluidas, no solo en el centro de la pieza.
Checklist rápido antes de imprimir
- ✅ Cama entre 50-60 °C
- ✅ Lámina PEI limpia y sin restos de grasa
- ✅ Ventilador de capa reducido en las primeras capas
- ✅ Brim de 3-5 mm activado
- ✅ Primera capa bien calibrada (squish correcto)
Conclusión
El curling en las esquinas de fundas TPU sobre PEI texturizado casi nunca tiene una única causa. Suele ser la suma de temperatura insuficiente, una superficie contaminada y un diseño con ángulos demasiado agudos. Con limpieza adecuada, la temperatura correcta, un brim bien puesto y una primera calibrada con mimo, la mayoría de usuarios consigue piezas completamente planas, sin despegues, incluso en algo tan delgado y flexible como una funda de móvil.